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jueves, 26 de abril de 2012

SEVERO OCHOA






Ochoa nació en Luarca (Asturias) el 24 de Septiembre de 1905. Su verdadero nombre era José Genaro Ochoa de Albornoz y era el menor de siete hermanos. Su padre falleció cuando Severo tenia siete años, en esta época la familia se traslada a vivir a Málaga durante los inviernos buscando un clima más benigno, debido a la bronquitis crónica que padecía su madre. Curso sus estudios hasta los siete años en el colegio de los Hermanos Maristas de Gijón y después hasta los diez, en el colegio de los Jesuitas de Málaga. Los estudios de secundaria los cursó en el instituto de bachiller de Málaga donde conoció a Eduardo García Rodeja, profesor de química que le despertó el gusto por las ciencias naturales. Al terminar bachillerato a los 16 años ya tenia el firme propósito de dedicarse a la biología experimental y por aquel entonces, los estudios de medicina eran el mejor acceso a la biología. A los 17 años ingresó en la universidad de Madrid para cursar la carrera de medicina, atraído por la personalidad científica de y humana de Santiago Ramón y Cajal (premio Nobel de medicina en 1906). Supuso una gran decepción para Ochoa que Ramón y Cajal se hubiera jubilado un año antes de cursar su asignatura de Histología.  Allí conoció a Francisco Grande Covián con quien colabora en un estudio sobre el papel de las glándulas adrenales en la  contracción muscular que ampliado habría de convertirse en su tesis doctoral. Completo su formación en varias universidades europeas, tras terminar a los 23 años la carrera publica en Alemania un trabajo que resultó impactante: Ochoa demostró la capacidad del músculo para obtener energía de fuentes diferentes a las ya conocidas. El 8 de agosto de 1931 a los 26 años se casó en Covadonga con la gijonesa Carmen García Cobián y en el mismo año fue nombrado profesor adjunto de Fisiología. El estallido de la Guerra Civil Española provocó que el matrimonio Ochoa se viera forzado a iniciar un peregrinaje geográfico por Alemania, Reino Unido y finalmente  Estados unidos donde se refugiaban decenas de investigadores europeos debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial. A los 37 años dio   por terminada su formación y acepta un plaza en el Departamento de Medicina de la Universidad de Nueva York y comienza su propia investigación científica como investigador independiente. Hasta los 69 años desarrollo su carrera científica en esa facultad de medicina de la universidad de Nueva York. En 1956 publicó junto con la bioquímica Marianne Grunberg-Manago, el aislamiento de una enzima del colibacilo que cataliza la síntesis de ARN, el intermediario entre el ADN y las proteínas, la llamaron << polinucleótido-fosforilasa>> a la enzima, conocida luego como ARN-polimerasa. En 1956 el norteamericano A.Kornberg, discípulo de Ochoa, demostró que el ADN se sintetiza igualmente mediante su polimerasa. Ambos compartieron el premio Nobel en su edición de 1959. Gracias a su descubrimiento se completó el desciframiento de la clave genética. En el verano de 1961 Ochoa se reunió con la comunidad científica española y estimula la creación de la Sociedad Española de Bioquímica, posteriormente el 27 de septiembre de 1957 se inaugura el CBMSO, la iniciativa del profesor Ochoa de crear en España un Centro de Investigación en Biología Molecular de prestigio Internacional. Este centro surge la unión del Instituto universitario de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid, de los Institutos de Biología del desarrollo y Bioquímica de Macromoléculas del CSIC y de la sección de Genética del Desarrollo del CSIC y en el centro se integra además como parte fundamental y pionera en España un Departamento Técnico programado que dota al CBMSO de una infraestructura experimental y técnica de vanguardia equiparable a otros prestigiosos centros del extranjero. A los 77 años fue galardonado con el premio Ramón y Cajal. A los 80 años regresa definitivamente a España y fija su residencia en Madrid y a los 88 años muere en la misma ciudad a causa de una neumonía, fue trasladado a Luarca para ser enterrado con su esposa que murió cuando Ochoa tenía 82 años.

                                                                                              Eduardo Pedraza Granado

lunes, 23 de abril de 2012

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL








Nació en Petilla de Aragón, Navarra (01.05.1852) y murió en Madrid (17.10.1934). No destacó por ser un buen estudiante ya que odiaba aprenderse de las cosas de memoria. A pesar de su poco gusto por los estudios se centró en sacar adelante su carrera universitaria y se licención en Medicina en la universidad de Zaragoza.
Después de pasar unos años pensosos y luchando por sobrevivir tras ser destinado por la milicia en grado de capitán a las enfermerías más inhumanas de Cuba donde contrajo las enfermedades que los soldados, que luchaban por la indepencia de Cuba, padecían. Al volver a España y recuperarse en su casa de las enfermedades contraidas se doctoró y comenzó a trabajar como ayudante de guardias y llevaba a los pacientes privados de su padre, que era médico cirujano. 
Más tarde ganó la cátedra de Anatomía Descriptiva de la Facultad de Medicina de Valencia donde pudo estudiar la pandemia de cólera que azotó la ciudad. Luego se traslado a Barcelona para ocupar otra cátedra en la Universidad. 
1988 fue el año en que descubrió los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas de la materia gris del sistema nervioso cerebroespinal. Su teoría fue aceptada en 1889 en el Congreso de la Sociedad Anatómica Alemana, celebrado en Berlín. Su esquema estructural del sistema nervioso como un aglomerado de unidades independientes y definidas pasó a conocerse con el nombre de «doctrina de la neurona», y en ella destaca la ley de la polarización dinámica, modelo capaz de explicar la transmisión unidireccional del impulso nervioso.  Logró que el gobierno creara un moderno Laboratorio de Investigaciones Biológicas en el que trabajó hasta 1922, momento en el que pasa a prolongar su labor en el Instituto Cajal, en donde mantendría su labor científica hasta su muerte.
Recibió numerosos premios, entre ello en Nobel en Fisiologío o Medicina que compartió con el médico italiano Camillo Golgi, cuyo método de tinción utilizo Cajal durante años. 
Julia Romero González.

viernes, 20 de abril de 2012

WILLIAM HARVEY

Médico, fisiólogo y embriólogo inglés. Ingresa en el Grammar School de Canterbury a los 10 años. Posteriormente, en el Caius College, donde empezó a orientar su vida hacia la ciencia.
En 1598 va a Padua, donde reside hasta 1602, que es cuando obtiene el título de doctor y tiene como profesor a Fabrizio, quien le enseña unos hallazgos anatómicos y embriológicos que van a ser decisivos en su orientación y desarrollo dentro de la embriología y fisiología.
La introducción del método galileano en las diferentes ramas de la investigación no se detiene en las fronteras de la ciencia de lo inanimado; sus repercusiones fueron profundas en la biología,
 donde la aplicación de los principios mecánicos a los fenómenos de la vida condujo a inventar las bases de la fisiología moderna. El más brillante de los progresos realizados en este sentido es el descubrimiento de la circulación de la sangre.
Como todas las grandes innovaciones que chocan en el mundo de las ideas con hábitos mentales inveterados, también este descubrimiento tuvo que ser preparado por largo tiempo. A mediados del siglo XIII el árabe IBN AL NAFIS entrevió vagamente la circulación pulmonar y en el siglo xvi el italiano REALDO COLOMBO y el catalán MIGUEL SERVET —quemado por herético en la hoguera que encendieron fanáticos calvinistas— negaron la existencia de invisibles pasajes de la sangre a través del tabique interventricular y reconocieron que la sangre iba del lado izquierdo al derecho por intermedio de los pulmones. Al hallazgo de esta “pequeña circulación” un eminente discípulo de COLOMBO, el botánico ANDREA CISALPINO, agregó algunas indicaciones sobre una posible gran circulación. Estas investigaciones e hipótesis fueron reunidas en una magnífica síntesis hecha por el médico inglés WILLIAM HARVEY (1578-1657), que había estudiado en Padua el arte de GALENO.
HARVEY observó que las válvulas de la vena impiden que la sangre avance en otro sentido que no sea hacia el corazón, y procuró demostrar matemáticamente —a la manera de GALILEO— la realidad de la circulación cerrada. Midió la capacidad del corazón y encontró que la cantidad de sangre empujada en el cuerpo por cada sístole es de dos onzas. El corazón palpita setenta y dos veces por minuto, de modo que por hora arroja dentro del sistema 2 x 60 x 72, es decir, 8.640 onzas, que es el triple del peso del cuerpo humano. ¿De dónde viene y a dónde va toda esa sangre? Evidentemente el alimento es incapaz de suministrar tal cantidad de líquido sanguíneo. Se impone así la conclusión de que la sangre recorre siempre la misma ruta para volver a su punto de partida y que continúa su interminable circulación hasta la muerte.
El pequeño tratado de Harvey Sobre el Movimiento del Corazón y la Sangre publicado en 1628 señala el fin de concepto estático del organismo y el nacimiento de una nueva ciencia: la fisiología. Se inicia entonces una larga y tenaz lucha contra la audaz teoría, a la cual faltaba , en verdad , una ultima y decisiva prueba, que dio en 1661 el italiano Marcelo Malpighi. Este demostró que la sangre es impulsada de las arterias a la venas a través de un sistema microscópico de vasos capilares y así preparo con su descubrimiento el reconocimiento general de la teoría de Harvey.
Unos datos sobre su vida: En 1604 en Inglaterra, contrae matrimonio con la hija de un médico londinense. En 1606 es nombrado médico del Hospital de San Bartolomé de Londres. Pero el afán científico que despertó en él Fabrizio le lleva a solicitar del College of Physicians el cargo de profesor en un curso de Anatomía en 1615. En 1616 aparecen unas notas suyas con unas ideas revolucionarias sobre la circulación sanguínea. Pero hasta 1628 no publica definitivamente su descubrimiento, que le da gloria y aumenta su prestigio.
En 1632, Carlos I le nombra médico de Cámara, y en la guerra civil le encomienda el cuidado de sus hijos. Su gran lealtad al rey le hace acompañarle en su retirada a Oxford, en 1642, donde fue maestro en el Merton College. En 1646 regresa a Londres y en 1651 publica su concepción de la embriología.
En cuanto a la obra científica de Harvey, hay que destacar dos aspectos fundamentales: la descripción de la circulación sanguínea y sus doctrinas embriológicas. En sus indagaciones sobre la función circulatoria, da respuesta a cuatro cuestiones importantísimas: el significado de la contracción cardíaca, el paso de la sangre desde el lado derecho del corazón al izquierdo, el movimiento circulatorio de la sangre por todo el organismo, y las consecuencias que estos hallazgos tienen en la Medicina y en la Biología. Para llegar a estas conclusiones, Harvey se apoya en tres hipótesis: que la cantidad que pasa de la vena cava al corazón es muy superior a la cantidad de alimento ingerido; que en los miembros, la sangre afluye por las arterias y refluye por las venas en cantidad muy superior a la necesaria para su nutrición; por último, la sangre retorna al corazón por las venas únicamente. También observó la velocidad con que un organismo se desangra al sufrir una artriotomía, la vacuidad de las arterias en un cadáver. Todos estos descubrimientos suscitaron una gran polémica, ya que los galenistas negaron toda validez a sus conclusiones.
Como embriólogo, estudiando la generación del pollo y de los animales vivíparos le permitió llegar a importantes hallazgos y elaborar su doctrina embriológica. Distinguió dos modelos de generación: la epigénesis y la metamorfosis. La primera, propia de los animales superiores; y la segunda, de los seres inferiores. Pero, al igual que ocurrió con sus descubrimientos circulatorios, su doctrina embriológica tampoco fue aceptada. Empezó a tener vigencia histórica en el siglo XVIII.


 


ANGELA BLANCO MORENO 1ºBACH.B

1 de abril de 1578 -3 de junio de 1657.

Nació en Folkestone, Kent, Inglaterra, hijo de un comerciante Thomas Harvey. Estudió en The Kind´s School, Canterbury, Cambridge y en la Universidad de Padua, dónde estudio con el maestro Fabricius, graduado en 1602. Regresó a Ingleterra donde se caso con Elisabeth Browne, se convirtió en un médico en el hospital de San Bartolomé en Londres.



Fue un médico a quien se le acredita ser la primera persona en describir correctamente las propiedades de la sangre al ser distribuida por todo el cuerpo a través del bombeo del corazón.

Esto confirmó las ideas deRene Descartes que en su libro "Descripción del cuerpo humano" dijo que las arterias y las venas eran tubos que transportaban nutrientes alrededor del cuerpo.




Nuevo modelo circulatorio.

Posiblemente su trabajo se inspiró en los pensamientos de René Descartes y Miguel Servet y tal vez fue un re-descubrimiento y extensión de la medicina musulmana antigua.





Fabricius, el maestro de Harvey, reclamó el descubrimiento de las "válvulas" en las venas, pero no supo para qué se utilizaban. Esta explicación no convenció a Harvey, y así comenzaron los estudios de Harvey para descubrir su uso, y eventualmente también se encaminó a su teoría de la locomoción de la sangre. El anuncio del descubrimiento del sistema circulatorio en 1616 se publicó en 1628 en su libro Exercitatio Anatómeica de Motu Codis et Sanguinis in Animalibus (Un estudio anatómico sobre la moción del corazón y de la sangre de los animales), donde basándose en el método científico, argumentó su teoría de que la sangre era bombeada alrededor del cuerpo por el corazón en un sistema circulatorio.


Esto destruyó el modelo antiguo de Claudio Galeno , donde se identificaban la sangre venial (Rojo oscuro) y la arterial (más delgadas y más brillosas), cada una con una función diferente. La sangre venial era producida en el hígado, y la arterial en el corazón. Estas sangres se dispersaban por el cuerpo y eran consumidas; estas ideas también las presentó Ibn Nafis en su trabajo.


Harvey basó muchas de sus conclusiones en observaciones cuidadosas del cuerpo humano durante sus experimentos, siendo la primera persona en estudiar biología cuantitativa .


Harvey pensó que el hígado necesitaría producir 540 libras (unos 250 litros) de sangre por hora para que el cuerpo funcionara; algo exagerado, por lo que concluyó que la sangre se va reciclando.






Críticas.


Las ideas de Harvey fueron eventualmente aceptadas por la sociedad. Su trabajo fue atacado por Jean Riolan en su libro Opuscula anatomica (1649) que forzaron a Harvey a defenderse en su libro Exercitatio anatomica de circulatione sanguinis (también en 1649) en el que decía que la posición de Riolan era totalmente contraria a la observación evidente.


En realidad, fue el español Miguel Servet quien describió la circulación pulmonar un cuarto de siglo antes que Harvey naciera, pero lo escribió en un libro de Teología (Christianismi Restitutio, publicado en 1553) el cual fue considerado como heregía. En consecuencia, casi todas las copias del mismo fueron quemadas excepto tres que fueron descubiertas décadas más tarde.

Archivo: William Harvey-foto.jpg


                                                                                      Guadalupe Carbajo Montes.

jueves, 19 de abril de 2012

IGNAZ SEMMELWEIS

                                               (1818 - 1865)
Semmelweis, hijo de un tendero de comestibles de origen germano, nace en Buda, en la orilla derecha del Danubio, en un barrio comercial de la capital húngara de población mayoritariamente alemana. Cursa estudios elementales en el "Gimnasio Católico de Buda", y se forma en la Universidad de Pest, al otro lado del río.
Viaja a Viena por deseo de su padre para licenciarse en Derecho austríaco, pero su participación en una autopsia le hace abandonar el derecho y comienza a cursar estudios en el Hospital General de Viena, donde se convertirá en alumno de Joseph Skoda2, Carl von Rokitansky3 y Ferdinand von Hebra4, tres insignes médicos austríacos. En 1839 se inaugura la Escuela de Medicina de Budapest y regresa a su ciudad natal para continuar allí su formación, pero en 1841 vuelve a Viena, descontento con la enseñanza recibida en Pest.
En 1844 se licencia en Medicina y pasa los dos años siguientes trabajando con Rokitansky y dedicado al estudio de la infección en el campo de la cirugía. Durante este tiempo nacen, a la vez, su recurrente inquietud y su permanente insatisfacción: "Todo lo que aquí se hace me parece muy inútil; los fallecimientos se suceden de la forma m   
                                             ás simple. Se continúa operando, sin embargo, sin tratar de saber verdaderamente por qué tal enfermo sucumbe antes que otros en casos idénticos".
En 1846, con 28 años, obtiene el doctorado en obstetricia y es nombrado asistente del profesor Klein, en una de las Maternidades del Hospicio General de Viena. Es el comienzo de una obsesión.
Hasta aquel entonces traer un niño al mundo había sido un riesgo para la salud de las madres, y a mediados del siglo XIX la situación no era diferente. Ignaz Semmelweis se preocupó por la alta tasa de mortalidad entre las parturientas, a causa principalmente de la fiebre puerperal.
Realizando estudios y observando estadísticas, Semmelweis no dejó de notar que en el segundo pabellón la tasa de mortalidad era muy baja. Intrigado, comenzó a atar cabos, y fue la trágica muerte de un amigo lo que le puso en el camino correcto.
Semmelweis había abierto una puerta a una de las prácticas esenciales de la medicina moderna, la esterilización.
Semmelweis regresó a Hungría, donde siguió con sus prácticas de higiene médica que pronto se hicieron populares por todo el país, mientras el resto de Europa ignoraba sus descubrimientos.
Sus tristes últimos años, llenos de desesperación y demencia, acabaron tras su fallecimiento en 1865, rodeado de ignominia, burlas y envidias.
                                                SUS ESTUDIOS
A mediados del siglo XIX, aun no se conocían los principios científico-epidemiológicos de la transmisión de las enfermedades infectocontagiosas. Por lo que se producían verdaderas epidemias de infecciones nosocomiales en los hospitales de la época, como era el caso de la Fiebre Puerperal.Un joven médico húngaro, de origen judío llamado Ignaz F. Semmelweis, quien desde su época de estudiante con los doctores C. Rokitansky, J. Skoda y F. Von Hebra había observado la alarmante mortalidad materna debido a la Fiebre Puerperal, la que oscilaba en alrededor del 40% de las parturientas.
Semmelweiss observó que la incidencia de Fiebre Puerperal era más alta en la Sala 1 donde atendían los médicos y estudiantes de medicina, que la reportada en la Sala 2 donde se atendían los partos predominantemente por parte de las comadronas de la maternidad. Luego de un estudio epidemiológico observacional evidenció a la vez, que la mortalidad por sepsis puerperal era del 18% en la Sala 1, en contra del 3% en la sala 2, por lo que de esta manera se propuso descubrir las causas que determinaban la enorme diferencia de la mortalidad materna. El médico húngaro, luego de una acuciosa observación, propuso varias hipótesis: como la diferencia del estado social, la presencia de miasmas, la de la ropa sucia, influencias climáticas, y hasta la influencia religiosa que significaba el paso del sacerdote junto al acólito y su campanilla otorgando la bendición nocturna en las salas del hospital.
Semmelweis había observado que los médicos y estudiantes que atendían en la Sala 1, donde existía la más alta mortalidad, atendían a las parturientas luego de realizar las autopsias y los estudios de anatomía forense sin lavarse las manos y mucho menos, sin cambiarse sus vestiduras, en la segunda los partos solían estar a cargo de las tradicionales matronas. Esta sospecha fue demostrada el momento en que fallece con un cuadro clínico muy parecido a la sepsis puerperal el Dr. Kollechtka luego de haberse cortado su mano, de manera accidental, con un escalpelo en una sesión anatómica. La conclusión era muy obvia, los médicos y estudiantes de la Sala 1 transportaban en sus manos los exudados cadavéricos que transmitían a las parturientas en sus tactos vaginales. De inmediato, Semmelweis dispuso que los médicos y estudiantes, antes de atender a las parturientas debían de lavarse, de manera obligatoria, sus manos con cloruro cálcico, demostrándose al poco tiempo el gran impacto de esta simple medida en la reducción de la mortalidad materna a menos de un 2% y permaneciendo baja durante varios años.
A pesar del asombroso resultado que determinó la higiene de manos en la mortalidad materna del Hospital General de Viena, y que fue publicado en el año de 1861 en su obra: De la etiología, el concepto y la profilaxis de la fiebre puerperal, Semmelweis fue expulsado del Hospital de Viena por sus superiores, quienes nunca aceptaron la contundente evidencia científica de su investigación e intervención porque, aparte de su egolatría, arrogancia y dogmatismo, ellos consideraban que las enfermedades se transmitían por los miasmas del aire. Sus colegas llegaron incluso a impedir o sabotear la técnica de higiene de manos instaurada por Semmelweis; dos décadas después las teorías microbiológicas de Pasteur, Koch y Lister confirmaron el gran valor científico del trabajo del médico húngaro.
Luego de más de siglo y medio de los hallazgos de Semmelweis a quien debemos de considerar como "El Padre del Control de las Infecciones Nosocomiales"; la higiene de manos es considerada la piedra angular en la prevención de las infecciones hospitalarias.
Semmelweis retornó a Budapest donde vivió en medio de la soledad, la incomprensión y la demencia. En el año de 1865 acude al Instituto de Anatomía de la Universidad, donde luego de haberse provocado una herida con un escalpelo utilizado en una autopsia frente a los estudiantes de medicina, fallece al poco tiempo a la edad de 47 años, con una enfermedad similar a la sepsis puerperal, a la que tanto combatió en su heroica vida.




                                                                                             M Ángeles González Liberal

ALEXANDER FLEMING




Alexander Fleming fue un científico escocés famoso por descubrir la enzima antimicrobiana llamada lisozima (La lisozima, también llamada muramidasa, es una enzima de 14,4 kilodalton que daña las células bacterianas catalizando la hidrólisis de las uniones beta 1,4 entre los residuos de ácido N-acetilmurámico y N-acetil-D-glucosa-mina en un peptidoglicano). También fue el primero en observar los efectos antibiótico de la penicilina obtenido a partir del hongo Penicillium chrysogenum.
Fleming nació en Ayrshire, Escocia y murió en Londres, Inglaterra, a los 74 años. Trabajó como medico micro-biólogo en el Hospital St. Mary de Londres hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Durante la guerra fue médico militar en los frentes de Francia y quedó impresionado por la gran mortalidad causada por las heridas de metralla infectadas.
A Fleming le encantaba todo lo que tuviera que ver con el acto militar pero en una de las guerras, quedó impresionado por las grandes heridas que muchos de sus compañeros tenían a causa de las infecciones.
Pero todo esto no significa nada en la vida de Fleming, solo son datos biográficos.




LA GRAN HISTORIA DE FLEMING
El doctor Fleming tiene una gran historia dentro de su vida, que gracias a ella, hoy por hoy es lo que es para nosotros.
Comenzaré por el principio, Fleming era hijo de un granjero muy pobre y siempre le ayudaba a su padre en todo lo que podía y creía oportuno, una mañana escucho muchas voces al lado de un pantano de su granja, sin pensárselo ni un segundo Fleming fue corriendo hacia aquella voz, era un muchacho de su misma edad que se encontraba sumergido en un pantano, las aguas se estaban apoderando de aquel joven así que Fleming corrió y lo ayudo sin pensárselo ni un momento. Un buen día vino un gran caballero a preguntar por Fleming y le dió las gracias por salvar a su hijo y quería pagarle una gran cantidad de dinero, Fleming no lo aceptó ya que decía que lo que había hecho no se podía pagar con dinero, que lo seguiría haciendo siempre. Al no aceptar el dinero Fleming, el caballero fue donde se encontraba el padre de Fleming y le dijo que aceptara que Fleming estudiara en las mismas escuelas que su hijo, el padre de Fleming aceptó, y comenzó a estudiar y estudiar...
Muy pronto Fleming fue conocido como el Doctor Fleming, gran experto en la medicina e inventor de la penicilina.




¿Pero como descubrió realmente Fleming la penicilina?

El doctor Fleming la encontro por casualidad jamás pensó que su descubrimiento cambiaría nuestra historia en un antes y un después. En 1929 Fleming, después de haber vuelto de unas vacaciones, se percató de que en una pila de placas olvidadas antes de su marcha, donde había estado cultivando una bacteria, Staphylococcus aureus, había crecido también un hongo en el lugar donde se había inhibido el crecimiento de la bacteria. Resultó que el hongo "fabricaba" una sustancia que producía la muerte de la bacteria; como el hongo pertenecía a la especie Penicillium, Fleming estableció que la sustancia que producía sería denominada "penicilina".Observó que una colonia de un hongo había frenado el crecimiento del estafilococo presente en una placa de microscopio, el talento del científico hizo que este fenómeno no pasara desapercibido. Comenzó a investigar y tras muchas investigaciones y hallazgos probó la penicilina como medicina para los enfermos, ésta comenzó a funcionar y a expandirse por todo el mundo. En una frase, el gran hallazgo de Fleming cambió la historia de la medicina para siempre.



                                                                                         Sara María Morcillo Macías 1ºB